Efectos de la mochila en adolescentes y niños

por | 24 junio, 2016

La mochila es un medio para cargar peso de forma manual utilizada por mochileros, excursionistas, soldados y sobre todo estudiantes.

Es una forma apropiada de llevar la carga simétricamente y lo más cerca posible de la columna vertebral mientras que mantenemos la estabilidad. Sin embargo, hay una creciente preocupación acerca de que ésta pueda producir problemas musculares y esqueléticos.

Efectos de la mochila en adolescentes y niños

Efectos de la mochila en adolescentes y niños

Hay que tener en cuenta que el esqueleto de niños y adolescentes está en un periodo de desarrollo y crecimiento que los hace más susceptibles a las lesiones por lo que cada vez son más los adolescentes y niños que sufren de dolores de espalda, cuello y hombros debido al peso excesivo de sus mochilas, lo que puede llevarles a sufrir dolores crónicos en un futuro.

Los problemas que acarrea el peso excesivo de la mochila son los siguientes:

Cuello: para contrarrestar el exceso de peso tendemos a echar la parte superior de la espalda hacia delante, lo que nos lleva a una postura con la cabeza adelantada y el cuello extendido. Esto provoca dolores de cuello y hombros y dificulta que los músculos y ligamentos sostengan el cuerpo.

Hombros: los hombros no están hechos para cargar peso por lo que al forzarlos a ello los músculos y articulaciones se tensan . De esta forma alteramos la biomecánica y ejercemos una presión excesiva.

Caderas: al inclinar la espalda hacia delante para compensar el peso de la mochila al niño o adolescente le pueden doler las caderas.

Parte inferior de la espalda: el tener una postura adelantada para contrarrestar el exceso de peso puede provocar dolor en la zona media y baja de la espalda, además de tensión muscular.

Rodillas: el cambio de postura por el peso de la mochila puede provocar un cambio en la forma de andar, lo que implicaría dolor de rodillas.

 

Los efectos combinados del peso de la carga, la posición de ésta, el tamaño, la forma de llevarla, la distribución, el tiempo que gastamos llevando la mochila y la características físicas de la persona que la lleva son factores que pueden afectar a la postura.

Debemos tener especial cuidado con el peso que cargan los niños y adolescentes, ya que según los especialistas el peso recomendable de la mochila debe oscilar máximo entre un 10%-15% de nuestro peso corporal, nunca superarlo. Sería preferible utilizar una mochila con compartimentos para distribuir el peso mejor, colocando las cosas más pesadas abajo y lo más pegado a la espalda posible.

Aunque los niños no quieran, es recomendable elegir una mochila con correa ajustable a la cintura (cuanto más gruesa mejor) ya que ésta quitara parte del peso a los hombros y hará que recaiga sobre las caderas.

También podemos enseñarles buenos hábitos a la hora de llevar la mochila, como llevarla sobre los dos hombros en vez de uno, ya que el peso se distribuye de mejor forma y no recae solo sobre un lado de la columna.

En esta etapa de desarrollo y crecimiento hay que tener un cuidado especial, ya que esto los ayudará a prevenir malas posturas y problemas mayores como desviaciones de la columna o incluso futuras hernias.

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