Bruxismo y estrés: una combinación fatal

Bruxismo y estrés: una combinación fatal

Se conoce como bruxismo a un problema que afecta de manera silenciosa a muchas personas en nuestro país. Apretar o rechinar los dientes es un tic o compulsión que mucha gente arrastra durante toda su vida aceptándolo como un fenómeno normal. Lo cierto es que este hábito, conocido como bruxismo, no es en modo alguno natural y tiene importantes consecuencias en nuestra salud. Esta semana, desde el blog de Clínica Mejórate –tu clínica de confianza en Torrevieja y Montesinos-, queremos hacer un repaso por los diversos problemas que conlleva el bruxismo para nuestro bienestar, así como algunas soluciones prácticas.

Mandíbula, cabeza y cuello

Si bien suelen ser los odontólogos los principales encargados de intentar frenar este problema – sobre todo cuando se trata de bruximo nocturno, es decir, completamente inconsciente- es cierto que este hábito tiene importantes consecuencias para nuestro bienestar general.

La mandíbula es la articulación de nuestro cuerpo que más se utiliza a lo largo de nuestra vida. La razón es que la empleamos constantemente mientras masticamos y hasta cuando hablamos. El problema con los bruxistas es que también hacen un uso de ella cuando no necesitan hacerlo. Existen distintos tipos en esta patología, podemos encontrar a personas que únicamente ‘muerden’ durante el día o en momentos de estrés social, mientras que también encontramos otras que únicamente lo hacen durante el sueño. Lo más frecuente, sin embargo, es que este hábito aparezca de manera durante la vigilia y el sueño en pequeños episodios.

El principial problema comienza cuando los episodios se intensifican, algo que ocurre normalmente durante periodos de estrés. Cuando este trastorno ocurre con demasiada intensidad y frecuencia –algo común en las personas que lo sufren durante el sueño- el resultado puede derivar en una situación muy incómoda en la que despertamos más cansados que al acostarnos, con dolor en la mandíbula, la cabeza y el cuello. Estos dolores son la consecuencia de la pequeña batalla que nuestros dientes han tenido los unos contra los otros durante el sueño, dando como resultado un descanso incompleto y multitud de efectos secundarios.

Como comentábamos, es común que este tipo de trastorno se trate con la visita a un dentista odontólogo que nos ayude confeccionando una férula de descarga a medida, es decir, tras sacar un molde de nuestra dentadura, el profesional fabrica una especie de mordedor que nos ayuda a no realizar este hábito, permitiéndonos descansar del bruxismo.

Multitud de expertos también incluyen la fisioterapia y concretamente la osteopatía craneal como terapias que han demostrado ser más que eficientes en el  tratamiento de esta patología. Se cree que los procesos de estrés a los que el cuerpo está sometido y la mordida como mecanismo de liberación pueden corregirse de igual modo empleando el masaje como mecanismo de liberación sustitutivo.

Diversos estudios realizados por psicólogos muestran que la osteopatía craneal puede ayudar al cambio de hábitos, logrando muy buenos resultados en combinación con el uso de férulas de descarga tradicionales. El enfoque se torna holístico y trata de afrontar un problema complejo desde diversos frentes al mismo tiempo.

Hay que entender que si no se trata el bruxismo, puede desencadenar multitud de problemas más graves para nuestra salud que una simple bajada del rendimiento y la productividad por falta de sueño reparador. Entre los problemas más conocidos asociados a este mal de nuestro tiempo, encontramos la pérdida progresiva de piezas dentales, una sensibilidad dental aumentada, problemas de la articulación temporomandibular, acúfenos, vértigos, rectificación cervical, cefaleas, etc. Si cree que puede padecer este problema, una solución inteligente es visitar una clínica que pueda prestarle un servicio integral que aúne los tratamientos desde distintos frentes para lograr su mejoría y bienestar general: www.clinicamejorate.com