Caries en niños

Únicamente superado por el resfriado, la caries es el segundo problema de salud más común del mundo. Este problema suele tener un índice de incidencia superior en dos rangos de edad muy concretos: la infancia y la vejez. Sin embargo, frente a un panorama de visitas al dentista, se abre paso otra gran verdad: es fácil prevenir la caries.

Esta semana queremos dar una serie de consejos y propuestas para padres, educadores y niños, que les ayudarán a combatir este problema, impidiendo su aparición.

Hábitos creativos y divertidos

La introducción de la rutina del cepillado durante los primeros años es esencial por varios motivos. En primer lugar, la una incorrecta higiene bucal puede degenerar en problemas graves para la salud, en el corto plazo, pero de forma particularmente desagradable a largo plazo: Las infecciones en las encías no tratadas se ha mostrado como posible co-causante de problemas como el cáncer de próstata o el Alzheimer, según varios estudios médicos. Por eso, la prevención y los hábitos aprendidos en los primeros años pueden salvarnos la vida en el futuro.

En segundo lugar, estos mismos hábitos son más duraderos y eficientes si comienzan en este período de la vida. Cuando los niños crecen interiorizando hábitos saludables, se sienten más seguros, felices y capaces en otros ámbitos. Así que unos buenos hábitos mejoran su autoestima y fortalecen su carácter.

Por último, debemos saber que la mayoría de grandes cambios en nuestra dentadura tienen lugar durante nuestra infancia. De modo que cuidarla especialmente durante la infancia puede significar una sonrisa perfecta en el futuro.

¿Cómo introducir a un niño al cepillado?

Existen formas creativas como canciones, juegos y otros trucos que pueden ayudar a los padres a convertir un nuevo hábito en una pequeña fiesta. Un cepillo homologado, pero del personaje favorito de nuestro hijo; una pasta de dientes de un sabor especial, etc. Pero si hay un truco que los dentistas recomiendan, ése es sin duda la canción del cepillado. Una sencilla tonadilla que explique los diferentes pasos de un correcto cepillado suele convertirse con rapidez en un juego en familia, que muchas veces acompaña al niño como un grato y educativo recuerdo el resto de su vida. Una sencilla forma de aprender que además es divertida.

Visitas al dentista

Como ya hemos comentado, la infancia es un momento muy importante para los dientes, por lo que la visitas al dentista deben estar poco espaciadas y ser regulares. De esta manera, el odontólogo puede observar y prevenir problemas que podrían empeorar si no se tratan, como piezas mal colocadas o caries incipientes. La mayoría de profesionales advierte de que la primera visita debe hacerse, como máximo, tras la aparición del primer diente.

Cuidado con la dieta

Uno de los principales factores para la aparición de problemas bucodentales es la dieta. Como la sabiduría popular bien conoce, los caramelos pueden resultar muy perjudiciales para los dientes; sin embargo, existen alimentos menos conocidos que también pueden dañarlos. Por ejemplo, las bebidas carbonatadas, que además de azúcar, contienen elementos que pueden reducir la resistencia del esmalte dental a la erosión, por lo que no es conveniente cepillar los dientes después de consumirlas, ya que éste puede acelerar el desgaste de los mismos. La recomendación de los dentistas es esperar al menos 3 horas tras consumirlas.

Chupetes y tetinas

Estos elementos, cuando su uso es muy prolongado o excesivo, pueden producir problemas en el paladar y la posterior colocación de los dientes. Los expertos en odontología pediátrica consideran que los 2 años es la edad límite para el chupete.