Cólicos, ¿por qué se producen y cómo podemos tratarlos?

Cólicos, ¿por qué se producen y cómo podemos tratarlos?

El término cólico hace referencia a un dolor abdominal que puede ser agudo o crónico y que es originado por diversa causas, desde gases hasta la menstruación.

En forma general, es posible clasificar los cólicos en 3 tipos, cólicos del lactante, cólico biliar, o cólico nefrítico. A continuación conoceremos todo lo relacionado con los cólicos y sus tipos.

Tipos de cólicos

  • Cólico biliar, la causa del cólico biliar es una distensión ocurrida en la vesícula biliar, el origen de dicha distensión suele ser un cálculo biliar.
  • Cólico nefrítico, la causa de este cólico también es un cálculo, pero en este caso es un cálculo localizado en el riñón.
  • Cólico del lactante, es propio de los bebés, se presenta en estos durante los primeros meses de vida, la causa del cólico del lactante es la acumulación de gases que se presenta en los pequeños.

¿Cuáles son los síntomas de los cólicos?

El primer síntoma de los cólicos es el dolor abdominal, pero, este dolor puede ir de la mano de nauseas e incluso vómito. Diarrea, irritabilidad, y episodios de estrés también pueden ser síntomas de un cólico.

¿Cuáles son las causas del cólico?

Algunas personas experimentan cólicos debido a la acumulación de gases, estos son muy frecuentes, en mujeres durante la menstruación pueden presentarse cólicos menstruales. La causa genérica de los cólicos es el aumento de los movimientos peristálticos, pero, de acuerdo al tipo de cólico, la causa de estos puede variar:

  • La causa del cólico biliar en general es el colesterol alto, así como el estrechamiento de las vías de la bilis, que puede ocurrir debido a ayunas prolongadas o consumo de dietas hipocalóricas.
  • Por su parte, el cólico nefrítico se produce debido a la acumulación excesiva de sales en la orina.
  • Finalmente, el cólico del lactante puede deberse a gases, pero, las causas específicas pueden ser un verdadero misterio.

¿Lo cólicos pueden prevenirse?

Sí, siempre hay medidas que pueden tomarse para evitar atravesar por un doloroso cólico. En caso de que desees prevenir los cólicos biliares o nefríticos, te recomendamos tomar mucha agua, así como consumir una dieta más balanceada, saludable.

Para la prevención del cólico del lactante, lo ideal es que después de cada comida coloques al bebe en posición vertical y le des golpecitos suaves en la espalda, para acelerar el proceso de expulsión de los gases.

En cuanto al tratamiento de los cólicos, la atropina o papaverina son los medicamentos más recetados por los especialistas. Los cólicos pueden tornarse cada vez más dolorosos, por eso, en caso de que las molestias se prolonguen, lo ideal es consultar con un médico.