¿Cuáles son las enfermedades bucales más frecuentes?

¿Cuáles son las enfermedades bucales más frecuentes?

Para la mayoría de las personas, los fundamentos de una buena higiene dental se enseñan desde una edad muy temprana y con muy buenas razones. Los dientes sirven para múltiples propósitos, la capacidad de una persona para masticar es quizás la razón principal de la importancia de los dientes, ya que hace posible poder  comer los alimentos.

La apariencia de una persona, desde su sonrisa hasta la forma de su cara, también depende de sus dientes, sin embargo, por muy útiles e importantes que sean los dientes, no son indestructibles. De hecho, son susceptibles a una serie de problemas que potencialmente pueden resultar en su pérdida.

Afortunadamente, estos problemas a menudo se pueden prevenir si una persona se adhiere a buenos hábitos de higiene dental. Para desarrollar estos hábitos, es importante entender cuáles son las enfermedades bucales más frecuentes y cómo evitarlas.

Mal Aliento.

La halitosis, que se conoce comúnmente como mal aliento, es un problema en el que el aliento de una persona tiene un olor desagradable o fétido, el mal aliento puede ser causado por una serie de cosas, como partículas de alimentos en la boca, alimentos malolientes consumidos recientemente, resequedad de la boca, higiene dental deficiente, infecciones bucales o enfermedades.

  • La solución del mal aliento depende de su causa, para algunos, el mal aliento puede resolverse simplemente cepillando los dientes para eliminar la acumulación de placa.
  • Cuando la enfermedad o infección dental es la fuente, puede ser necesario el tratamiento de un dentista.
  • La buena higiene dental también es una parte importante de la prevención del mal aliento. Además, los cepillos de dientes deben ser reemplazados cada tres meses, y las personas deben programar exámenes y limpiezas dentales regulares.
  • El mal aliento causado por la sequedad bucal se puede prevenir masticando chicle o bebiendo agua a intervalos regulares.

Enfermedad de las encías.

Las encías son el tejido dentro de la boca que sirve de soporte a los dientes, cuando se infectan debido a toxinas producidas por la placa, se le llama enfermedad periodontal, comúnmente conocida como enfermedad de las encías.

Existen dos tipos básicos de enfermedades de las encías: gingivitis y periodontitis, de las dos, la gingivitis es una forma más leve y es reversible. Cuando las personas tienen gingivitis, pueden notar que sus encías están rojas e hinchadas y, a veces, puede haber algo de sangrado. La periodontitis ocurre cuando la gingivitis se deja sin tratar.

  • La prevención es clave cuando se trata de la enfermedad de las encías.
  • Las técnicas adecuadas de cepillado y uso de hilo dental para eliminar la placa y las bacterias son importantes. Los dientes deben cepillarse después de las comidas, y debes usar hilo dental por lo menos una vez al día para eliminar los restos ocultos y la placa.
  • Las personas con ciertas condiciones de salud, como la diabetes, deben hablar con su dentista sobre su salud y el riesgo de enfermedad de las encías.

Sensibilidad dental.

Los nervios sensibles de los dientes están cubiertos por una capa llamada dentina, la dentina puede estar expuesta debido a factores tales como retroceso de las encías y/o enfermedad de las encías, edad, cepillado demasiado entusiasta o incluso productos para blanquear los dientes.

Una vez que la exposición a la dentina ocurre, puedes experimentar irritación o dolor al comer alimentos dulces, calientes, fríos o ácidos, esta es una condición que se llama sensibilidad dental.

  • Afortunadamente, la sensibilidad dental se puede prevenir con un buen cuidado bucal.
  • Cepillarte adecuadamente con un cepillo de dientes de cerdas suaves, usar hilo dental y reducir el consumo de alimentos ácidos y azucarados, te ayuda a prevenir la recesión de las encías que conduce a la sensibilidad.
  • Si la sensibilidad de los dientes ya es un problema, se requiere tratamiento. Será necesaria una cita con tu dentista para determinar la causa real de la sensibilidad.

La base de tu higiene dental siempre será el cepillado constante y el uso del hilo dental, pero, recuerda que cuando sientas que algo no marcha bien con tus dientes, es hora de acudir a un dentista.