Deportes que alivian

Deportes que alivian

Con la llegada del buen tiempo numerosos deportes y ejercicios físicos pueden practicarse con más facilidad al aire libre. La salud y el bienestar tienen mucho que ver con la actividad física de nuestro cuerpo. Existen multitud de problemas y dolores asociados al sedentarismo, la mala higiene postural y la falta de tono muscular, por ello, esta semana, desde el blog de Clínica Mejórate –especialistas en cuidar de tu salud-, queremos hacer un breve repaso por algunos de los deportes que mayores beneficios aportan a nuestro cuerpo.

La Natación

Según el tópico, la natación es el deporte más completo que existe ya que en él se implican multitud de grupos musculares. Pero lo cierto es que sus beneficios para nuestro cuerpo van mucho más allá. La suspensión de nuestro cuerpo en el agua provoca de manera inmediata el alivio de una carga constante para nuestros músculos y articulaciones: nos referimos al peso de nuestro cuerpo. El agua es un elemento que elimina la gravedad y por lo tanto suspende nuestro peso, librándonos durante un rato de la tensión acumulada, por ejemplo, en nuestros discos intervertebrales.

Por otra parte, es bien conocido el efecto beneficioso que el trabajo físico en el medio acuático tiene sobre nuestros ligamentos y articulaciones. Un menor peso contribuye a un trabajo más liviano de éstos, que se fortalecen tras una sesión de natación.

Además, el principal grupo muscular implicado en la natación es la espalda, que es, además, probablemente el más complejo, concretamente son los músculos dorsales los grandes beneficiados de la actividad de la natación. Como resultado, y siempre que se practique el ejercicio de forma controlada y no excesivamente brusca, la musculatura dorsal se verá reforzada. Esto tiene importantes y sanas consecuencias para el tratamiento de multitud de dolores, sobre todo aquellos relacionados con el sedentarismo y la mala higiene postural.

El Yoga y el Método Pilates

Aunque a menudo se los confunde, estos dos grupos de ejercicios son distintos tanto en su origen como en su desarrollo.

El yoga es una disciplina milenaria proveniente de India. Si bien originalmente su principal finalidad era religiosa, las múltiples ventajas físicas, psicológicas y de bienestar relacionadas con él han convertido a esta disciplina en la favorita de Occidente.

La práctica del yoga se centra en el auto-re-descubrimiento del propio cuerpo. Con especial interés por nuestra respiración y concentración, el yoga pretende que tomemos conciencia de nuestro cuerpo, nuestra postura y nuestro lugar en el mundo, todo en uno. Lo cierto es que la práctica asidua de este ejercicio mejora, y mucho, aspectos como la higiene postural, la relajación de grupos musculares concretos, o la recuperación de la fuerza o flexibilidad perdida en otros.

El Método Pilates tiene una historia bien diferente. Este conjunto de ejercicios nació en Inglaterra de manos de un alemán, Joseph Pilates, que a principios del siglo XX diseño una serie de ejercicios con la finalidad de que los pacientes de un hospital de guerra se sintiesen mejor, a pesar de pasar largas temporadas postrados en camas.

El resultado no deja lugar a dudas: combinando algunas técnicas provenientes del yoga con la gimnasia clásica, Pilates logró encontrar un método que ayuda a todo tipo de personas a encontrar una vida sin dolor físico; todo ello mediante el ejercicio, la concentración y la respiración.

De éxito rotundo podríamos calificar el hallazgo de Pilates, cuyo método ha logrado,  en menos de cien años, abrirse un hueco en casi cada rincón del planeta.