El cepillado dental

El cepillado dental

En Clínica Mejórate ofrecemos servicios dentales a nuestros clientes, ayudándoles a encontrar la salud bucodental tan preciada para aquellos que la han perdido. Sin duda, las molestias dentales repercuten de forma drástica en nuestra calidad de vida. Sin embargo, muchos de los problemas comunes que se encuentran en las clínicas dentales podrían haberse evitado con una buena prevención.

Uno de los más importantes elementos para prevenir problemas tan cotidianos como la caries o la gingivitis es un buena higiene bucodental. El elemento clave de ésta es el mismo desde hace décadas: el cepillado. Sin embargo, a pesar de saber de su importancia, muchos desconocen las técnicas o diferencias entre los distintos tipos de cepillos.

Hoy, desde Clínica Mejórate, os invitamos a conocer mejor el cepillado dental de forma que podamos hacer de nuestra salud bucodental algo duradero y valioso.

Dureza del cepillo

A pesar de que nuestros dientes no tienen sensibilidad, la dentina puede sufrir tanto o más que la piel si empleamos un cepillo demasiado abrasivo. ¿Se imagina emplear una esponja metálica para limpiar su piel? Pues algunas personas con dientes sensibles utilizan cepillos de una dureza exagerada, lo cual puede repercutir en nuestra dentadura a medio y largo plazo.

Además de la dureza del mismo, la fuerza aplicada también cuenta. Si se cepilla con demasiada intensidad, pueden erosionarse los dientes y ser más propensos a problemas como la sensibilidad dental. Asimismo, existen bebidas o momentos de nuestra vida en los cuales el cepillado puede suponer una agresión contra nuestros dientes. Cepillar nuestros dientes tras ingerir bebidas carbonatas puede suponer un problema grave a medio plazo. Asimismo, tampoco deberemos hacerlo si padecemos reflujos gastrointestinales, al menos tras padecerlos, ya que nuestros jugos gástricos son muy corrosivos para la dentina.

La lengua, esa gran olvidada

El cepillado de la lengua debería ser una parte importante de nuestra higiene bucodental; sin embargo, es algo aún poco conocido por muchas personas, sobre todo mayores. Muchas de las bacterias que habitan nuestra boca y que pueden desencadenar problemas como la gingivitis o el mal aliento pueden albergarse en esta parte de nuestro cuerpo. Cepillar suavemente la lengua nos asegurará que ningún punto de nuestra boca queda sucio.

Dentífricos y complementos

Los dentífricos actuales también son un quebradero de cabeza para muchos consumidores. Sin embargo, debe saber que es prácticamente seguro que encuentre entre la diversa gama actual, uno que atienda a sus necesidades de forma específica. Si usted necesita protección extra para todo el día, padece sensibilidad dental o tiende a padecer sangrado en las encías, seguramente existe un producto especialmente diseñado para usted.

Por otra parte, una buena higiene bucodental no está completa sin el uso de algunos complementos. Los colutorios, por ejemplo, son perfectos para alcanzar zonas de nuestra boca en las que el cepillado es ineficiente. También el uso de seda dental u otros objetos especiales que nos permitan llegar a puntos como los intersticios dentales pueden resultar claves para mantener nuestra boca libre de problemas por más tiempo.

Cabe recordar que recientes estudios vinculas problemas como el Alzheimer, algunos tipos de cáncer o la arterioesclerosis con las bacterias que originan problemas como la gingivitis. Así que ya sea por la salud bucodental o por la salud general, es siempre una buena idea dedicar un poco de tiempo y esfuerzo extra a nuestra boca.