El cuidado dental durante el embarazo

Entre las diferentes etapas importantes de nuestra vida en las que debemos prestar una atención extra a nuestra salud bucodental hay una que se olvida a menudo: el embarazo, como la infancia o la vejez es un período especial para nuestra dentadura. Hoy, desde Clínica Mejórate te proponemos algunos trucos para lucir la más radiante de las sonrisas en uno de los momentos más bonitos la vida.

Debemos entender que el embarazo es un momento especial que requiere mucho de nuestro cuerpo. Nuestro organismo está en plena ebullición y los nutrientes que obtenemos a través de la alimentación se reparten de forma distinta entre las diferentes partes del cuerpo.

Para lograr mantener nuestra dentadura perfecta es vital acudir a la consulta del dentista cuanto antes, para que sea seguro realizar las radiografías sin peligro. Además, es importante que no tengamos dudas o miedos a la hora de mantener nuestra salud dental. Preguntar cada una de nuestras dudas al dentista u odontólogo nos ayudará a sentirnos seguras a cada paso.

Como la mayoría de los dentistas sabe, en cuestiones relacionadas con la salud de nuestros dientes o boca, la prevención es dos veces más valiosa que cualquier remedio o cura, por lo que estar vigilados desde el principio del proceso evitará problemas en el futuro.

Es común que muchas embarazadas reporten dolor de encías durante los meses de gestación, esto puede estar producido por una infección de las encías. De modo que evitar que la gingivitis aparezca es muy importante, ya que ésta, cuando no se trata, puede derivar en periodontitis e incluso pérdida de piezas dentales. Para evitarla deberemos ser especialmente precavidas con la higiene bucodental, extremándola. Por ejemplo, podemos incluir en nuestra rutina de limpieza un colutorio líquido tras el cepillado o el uso de seda dental al menos una vez al día. Todo ello ayudará a mantener a raya la gingivitis.

Las náuseas son también comunes en algunas mujeres, que no pueden evitar deglutir, algo que ocurre con más frecuencia durante los tres primeros meses. Hay que tener en cuenta que los jugos gástricos destruyen los dientes y que no es conveniente cepillarlos inmediatamente después de vomitar, porque en lugar de limpiar las piezas dentales se las estará –directamente y sin paliativos- erosionando brutalmente. Para evitar este problema podemos hacer gárgaras con un colutorio y esperar al menos media hora para cepillar a fondo los dientes, cuando los ácidos hayan desaparecido.

También es común encontrar que algunas mujeres sufren antojos durante algunos meses del embarazo. No hay ningún problema siempre y cuando no se desregule de forma drástica la dieta y cuando los alimentos no supongan un peligro importante para nuestros dientes en un consumo exagerado. Pues si existe un elemento importante en nuestra salud bucodental, ese es sin duda la dieta. El 80 % de los problemas dentales pueden evitarse siguiendo una dieta equilibrada que prevenga la aparición de caries y gingivitis.

Además, durante el embarazo se hace a menudo necesario el uso de suplementos de calcio o ácido fólico, ya que nuestro futuro hij@ obtiene el calcio necesario de nuestra dieta. Ponerse en manos del especialista para que nos ayude a mantener el control de nuestra dieta durante estos importantes meses puede ayudarnos a sentirnos más seguras en este periodo de cambios.