El latigazo cervical

Si alguna vez has sufrido un accidente de coche y experimentado posteriormente un dolor en tu cuello, muy probablemente hayas sufrido un latigazo cervical. Conocido como whiplash, por su nombre en inglés, y como esguince cervical en España, este problema está habitualmente causado por una lesión en los tejidos blandos de nuestro cuello. El molesto trastorno se produce tras sufrir una extensión súbita -movimiento del cuello hacia atrás-, seguido de flexión del mismo–movimiento hacia adelante-.

La lesión se produce con alta frecuencia en accidentes automovilísticos en los que nuestro coche es alcanzado en la parte posterior, por ejemplo, un frenazo súbito en el que el coche que circula detrás de nosotros no respeta la distancia de seguridad. Algunos latigazos cervicales pueden dañar las articulaciones, los discos, ligamentos, músculos cervicales e incluso las raíces nerviosas.

Los síntomas del esguince cervical

La mayoría de personas experimentan dolor en el cuello, ya sea inmediatamente después de la lesión o varios días después, además de rigidez. Las lesiones en músculos y ligamentos (lesiones miofasciales) producen cuando son el cuello problemas como dolor de cabeza o mareos, producidos por la contusión. En ocasiones, algunas personas sufren dificultad al tragar y masticar o ronquidos, lo cual puede indicar que nuestro esófago y laringe han sufrido lesiones. Otros pacientes reportan sensaciones anormales de ardor o prurito llamadas parestesias, éstas pueden ser producto de la conmoción sufrida. Otro de los síntomas es el dolor en el hombro, en la espalda e incluso en brazos y manos.

Diagnosis y tratamiento

El diagnóstico pasa porque su médico realice pruebas que incluyen radiografías. Algunos expertos consideran que el latigazo cervical únicamente afecta a tejidos blandos, mientras que otros consideran que también lo hace a las vértebras de nuestro cuello, que sufren un cambio de posición tan ligero que es indetectable en radiografías. Sin embargo, por su salud y para descartar problemas más graves se le realizarán varias pruebas, sobre todo en caso de que haya sufrido un accidente de tráfico.

Afortunadamente este problema es tratable y los síntomas suelen remitir completamente. El tratamiento inicial para el latigazo cervical incluye la colocación de un collar cervical blando o collarín. Esta medida puede ser usada durante 2 o 3 semanas, dependiendo de las recomendaciones de su médico o fisioterapeuta. Además, existen una amplia cantidad de tratamientos para aliviar el dolor y la tensión muscular, como la terapia de calor, los medicamentos antiinflamatorios sin esteroides y los analgésicos. Los relajantes musculares y los ejercicios de movimiento y terapia física ayudan a una pronta recuperación.

Para la mayoría de los pacientes, los síntomas de un latigazo cervical por lo general desaparecen al cabo de entre 2 y 4 semanas. Sin embargo, algunas personas continúan teniendo síntomas para los cuales puede suponer un alivio el uso de los “whiplash halters” una especie de cabestrillo utilizado para mantener el cuello estirado en determinada posición tanto en casa como en la oficina. Esta técnica es conocida como tracción cervical, para su uso debe consultar antes a su médico o fisioterapeuta. Además de esta práctica no invasiva, existen otras como las inyecciones de anestésicos locales que pueden ser útiles si el dolor es especialmente intenso.

En caso de que no mejore

Si los síntomas de este problema continúan o empeoran después de entre 6 u 8 semanas, pueden ser necesarias pruebas diagnósticas adicionales para investigar si el paciente sufre una lesión más grave, por ejemplo, daño en algún disco intervertebral. El accidente típico que provoca el latigazo puede lesionar los discos intervertebrales dando lugar a pequeños desgarros. Si el núcleo del disco entra en contacto con el nervio espinal, entonces el problema se conoce como hernia discal, la cual podría producir fuertes dolores en los brazos, así como hormigueos y debilidad muscular. Existe tratamiento a este problema mediante intervención quirúrgica.