Hemorroides, causas y soluciones

Las hemorroides o ‘almorranas’ son venas dilatadas en la parte interior del recto y el ano. Cuando estas venas se inflaman, debido a un aumento de la presión de la sangre dentro de ellas, provocan dolor y suelen estar asociadas a estreñimiento severo o diarreas. También es común que aparezcan durante el embarazo. En este último caso, la causa se asocia el incremento de la presión en el útero, que ve aumentado su tamaño.

Existen dos tipos principales de hemorroides: las internas y las externas. Las primeras se producen en el revestimiento interior del recto y normalmente no presentan dolor asociado. Pero si no se tratan pueden producir prolapsos o salientes que salgan incluso del ano.

Sus primas, las hemorroides externas, aparecen debajo de la piel que rodea el ano. Cuando se hinchan producen sensación de picor, dolor e incluso sangrado al visitar el baño.

Las principales causas de este problema están asociadas al estreñimiento y un esfuerzo excesivo al evacuar. Sin embargo, existen ciertas condiciones que pueden aumentar la presión en estas venas, como el sedentarismo, enfermedad hepática, algunos tipos de cáncer o el tabaquismo. Se estima que la mitad de la población de 50 años padece este problema.

Remedios caseros

Entre los remedios tradicionales que pueden ser de alivio para este mal encontramos los baños calientes. Para ello, debemos sentarnos en unos centímetros de agua tibia al menos tres veces al día durante unos 20 minutos. De esta forma, la inflamación debería disminuir. Un detalle: seque bien la zona anal tras cada baño, de forma que la piel que rodea a nuestro ano no se irrite.

También puede ser interesante un cambio en la dieta, ya que si la causa es el estreñimiento, éste puede mejorarse cambiando algunos alimentos. Un gesto tan sencillo como aumentar la ingesta de fibra puede ser de mucha ayuda.

 

También existen multitud de medicamentos de venta libre, como el famoso Hemoal, o el menos conocido Anso. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos medicamentos no curan las hemorroides, sino que únicamente disminuyen la hinchazón momentáneamente, librándonos del dolor de forma pasajera.

El ejercicio también sienta muy bien en muchos casos. Si padece hemorroides, debe evitar permanecer sentado un periodo prolongado de tiempo. Algunas personas que trabajan sentadas, pueden ayudarse de un flotador redondo, que les ayude a disminuir la presión de la zona y que es habitual encontrar en las farmacias.

Sin embargo, en casos más graves o cuando nada de esto ha funcionado, existen distintas intervenciones profesionales que pueden acabar de una vez por todas con este mal.

Cirugía, terapia láser, ligadura de goma blanda o hemorroidectomía. Son algunas de las soluciones definitivas que los médicos pueden ofrecernos. La hemorroidectomía es el procedimiento en los casos más complejos y graves. A pesar de ser el tratamiento más agresivo, tras él, la posibilidad de volver a padecerlas disminuye de forma considerable.

En Clínica Mejórate ofrecemos tratamiento y alivio para los pacientes de hemorroides. Acérquese a nuestro centro, y en menos tiempo del que imagina, conseguirá alejar de su vida ese incómodo problema que son las hemorroides.