La pisada en el running: pronador o supinador

La podología de tipo deportivo se encarga de paliar los problemas en los pies de aquellos que más lo necesitan, los deportistas, con el fin de mejorar su rendimiento y evitar futuras lesiones.

Esta disciplina es especialmente apreciada por los runners, con predominancia de los maratonianos que pueden llegar a padecer problemas como la fascitis plantar, si la técnica no es adecuada al correr; además de otros problemas relacionados con sobrecargas musculares.

Un calzado adecuado es la base para que la actividad deportiva no produzca lesiones y problemas. Conocer bien nuestro tipo de pisada y el es importante a la hora de elegir qué calzado debemos llevar según la circunstancia. Para ello, lo mejor es visitar a un profesional que pueda ayudarnos a conocer si nuestra marcha es pronadora o supinadora.

¿Cómo pisamos?

El movimiento de la pronación se basa en los tres ejes de movimiento del pie: en el eje vertical, el pie se mueve hacia dentro y hacia fuera jugando con el movimiento del tobillo; en el eje transverso, el pie se mueve hacia abajo y hacia arriba; mientras que en el eje longitudinal, el más importante para la pronación o supinación, lo hace también hacia dentro y hacia fuera, pero dependiendo de la pisada, es decir, si se apoya más con el interior de nuestra planta o con el exterior.

¿Pronación o supinación?

Para saber si somos pronadores o supinadores podemos hacer el siguiente ejercicio: trazamos unas líneas que vayan desde nuestro talón, recorriendo el tendón de Aquiles verticalmente, trazando un punto justo donde empieza nuestro tobillo, es decir, en el centro de la línea. Después, nos colocamos de pie, de espaldas a un espejo. Si lo hemos hecho bien quizá podamos observar que las líneas están perfectamente rectas o que las líneas forman una especie de pirámide, lo cual indicaría pronación; mientras que si forman dos curvas como dos paréntesis, entonces se habla de supinación.

La diferencia entre las zapatillas neutras y las de pronadores o supinadores se encuentra en la planta y el interior de estas. Mientras que en las zapatillas neutras la base poseerá una consistencia homogénea, siendo la mayor parte blanda para amortiguar el movimiento; en las zapatillas para pronadores encontramos que la planta es blanda en la parte delantera, mientras que en la posterior interna es más dura.

La importancia de nuestros pies

Pasamos más del 30 % de nuestra vida caminando, por lo que elegir un buen calzado es sin lugar a dudas una garantía de salud y bienestar futuro. Invertir en un buen par de deportivas de máxima calidad puede ayudarnos a prevenir numerosas lesiones y problemas en el futuro. No se trata solo de conseguir el mejor tiempo, sino de hacerlo incontables veces para gozar de nuestro tiempo deportivo y de nuestra vida más allá del deporte.

Actualmente existen tiendas de calzado deportivo en las que se realizan diagnósticos gratuitos acerca de la tipología morfológica de la pisada y el pie. Gracias a una sencilla y rápida prueba, el especialista le dirá el tipo de pisada que realiza y en función de ello le recomendará un calzado u otro. Eso sí, aunque el diagnóstico es gratuito, deberá adquirir unas zapatillas de la tienda.

Por ello es más interesante ponernos en manos de expertos podólogos que puedan realizar un examen completo de nuestros pies.