¡Ahora es el momento de pensar en las varices!

Las varices representan un problema que puede poner en peligro su salud, pero no se puede negar que también representan un gran problema estético. Nuestra autoestima puede verse seriamente dañada y dificultar nuestras relaciones sociales, empujándonos a aislarnos socialmente para ocultar nuestro problema. La primavera y el inicio del verano son la peor época del año para quien lo padece, porque al comenzar el calor se acorta la ropa y deja al descubierto las varices, que resaltan más que nunca, sobre una piel que está blanca después de todo el invierno sin sol.

Es en esos momentos cuando nos acordamos de ellas y nos decidimos a ponerles tratamiento para solucionar nuestra salud y nuestra imagen. Pero, por desgracia, la medicina no dispone de una pastilla que haga desaparecer las varices de inmediato. Todos los tratamientos eficaces que conocemos necesitan actuar directamente sobre la vena enferma y provocarle una alteración que necesitará un tiempo para cicatrizar.

De todos los tratamientos que existen para la eliminación de varices (cirugía, esclerosis, laser, radiofrecuencia, etc.) el más eficaz sobre las varices con significado estético es el conocido genéricamente como esclerosis, y consiste en la inyección directa de agentes medicamentosos en la vena que queremos sanar. El mejor agente para esa finalidad es el Polidocanol (único autorizado en España) por sus excelentes resultados y su baja tasa de complicaciones. Nosotros lo utilizamos en combinación con vitaminas y nutrientes mediante un método al que denominamos “Blastogénesis”, que consigue un resultado estético óptimo y una menor incidencia de reaparición de nuevas varices, ya que recupera para la circulación muchas de estas venas enfermas en vez de destruirlas definitivamente.

Desde que se aplica cualquier tipo de tratamiento en una variz hasta que se obtiene el resultado deseado pasan por lo menos 2 ó 3 meses. En ese tiempo se ponen en marcha los mecanismos de cicatrización y remodelación natural de los tejidos para conseguir el resultado deseado. En nuestro método, la variz que se somete al tratamiento debe reducir enormemente su diámetro hasta hacerse semejante al que tenía antes de enfermar, pero con una pared mucho más dura que le impedirá volver a dilatarse cuando recupere el paso de la sangre a su través. Durante ese tiempo, los fenómenos inflamatorios que se están produciendo pueden hacerse visibles en la piel a través de los cambios de coloración y “abultamientos” que se producen el tiempo que dura ese proceso. Por eso, para que la estética de nuestras piernas estén perfectas en el verano, que es cuando las enseñamos, debemos comenzar el tratamiento lo antes posible, para asegurarnos que nuestro organismo tenga tiempo suficiente para remodelarlo todo y su aspecto ya haya sido reparado por completo ¡Ahora es el momento de acordarse!