Podología, la medicina del pié

La podología es junto con la odontología una de las dos ramas médico-sanitarias que no requieren estudios previos ni de enfermería ni de medicina.

El campo de acción de la podología es más que extenso y amplio, abarcando desde la cirugía podológica hasta la podología preventiva. En este post intentaremos acercarla un poco más al ciudadano de a pié, nunca mejor dicho.

La podología engloba distintos aspectos de la salud y sus tratamientos:
– prevención de deformidades y afecciones del pié
– Promoción de la salud integral (muchos problemas y dolencias se pueden solucionar con tratamientos de podología)
– Dar respuesta mediante tratamientos adecuados y distintas técnicas diagnósticas a los diferentes problemas y patologías que sufrimos.

Tal y como nos dice la WikipediaLa Podología es una rama de la medicina que tiene por objeto el estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades y alteraciones que afectan el pie.El podólogo es un especialista calificado, a través de su años de estudios y su entrenamiento, para el diagnóstico y tratamiento de diversas afecciones del pie y tobillo.
Los profesionales podólogos tienen un amplio conocimiento en las ramas de la anatomía humana, fisiología, patofisiología, biomecánica del miembro inferior, radiología, farmacología, medicina general y cirugía.”

El tratamiento de los pies se remonta hasta el antiguo Egipto, donde uno de sus faraones, Amenofis IV, incluía entre los componentes de su séquito asistentes que se dedicaban exclusivamente al tratamiento y cuidado de sus pies.
Pruebas de esto se han ido encontrando en diferentes excavaciones, donde en algunas pinturas se ha podido encontrar, por ejemplo, referencias a la primera operación de dedo de la que se tiene constancia. También se han encontrado pruebas de lo avanzado de esta sociedad en el tratamiento y cuidado de los pies en algunas de las momias que han ido apareciendo a lo largo de los años, en las que se ha visto que las callosidades de los pies, por ejemplo, han sido eliminadas.

También encontramos referencias a este cuidado de los pies en la antigua Grecia, en el Imperio Romano e incluso en la Edad Media.

Vamos a hacer especial mención a la situación de esta especialidad médica en la Edad Media, época en la que el oscurantismo llevado a cabo por la Iglesia en su afán de ocultar el conocimiento, ya que si la gente adquiría conocimiento sería más difícil de controlar, hizo que cualquier tratado que existiera estuviera bajo la “protección” de la Iglesia y sus clérigos.
Con estas premisas de carencia de manuales para el estudio, existían dos tipos de cirujanos, los de toga corta, que eran instruidos en conventos e iglesias y trataban a las gentes más humildes y sin recursos y sobre todo de problemas leves como callos, quitar muelas…, y los de toga larga, que cursaban sus estudios en las universidades y se dedicaban al tratamiento de dolencias más “complejas” como úlceras, fracturas…

Dentro del campo de la podología y los tratamientos para los pies existe una especialidad, más considerada como una de las llamadas “terapias alternativas”, denominada reflexología podal cuya base es el tratamiento d cualquier dolencia a partir de la aplicación de presión en puntos específicos y exactos de los pies, que se corresponden con la funcionalidad y salud de las distintas partes del cuerpo, así como de los diferentes órganos. Así cuando tenemos algún tipo de dolencia por ejemplo en el hígado, cuando recibimos un tratamiento de reflexología podal notaremos que cuando nos estén haciendo presión en el punto de nuestro pie que se corresponde con la función hepática, sentiremos un dolor mucho más intenso que cuando la presión se está aplicando en otras zonas, que también se corresponden con órganos de nuestro cuerpo pero que no sufren ningún tipo de dolencia.

En nuestra clínica encontrarás los mejores especialistas en podología.