Pregunte a su dentista

Entendemos por cuidado dental preventivo todas aquellas técnicas que nos ayudan a mantener nuestra higiene bucal en perfecto estado. Unos dientes y encías sanos son la clave si deseamos evitar desagradables sorpresas en la consulta del dentista.

Si queremos una dentadura sana, deberemos tener un correcto régimen de cepillado, que podemos acompañar con el uso de un colutorio o enjuague bucal e hilo dental para limpiar correctamente los espacios interdentales. Una dieta baja en azúcares y carbohidratos refinados es también recomendable si nos preocupa nuestra salud dental.

Sin embargo, hay un proceso aún más importante para la salud dental que muchos temen, pero que resulta ineludible; le hablamos de la visita al dentista. Nuestro odontólogo es un aliado imprescindible, no solo a la hora de realizar chequeos periódicos, sino como profesional a al que debemos recurrir en caso de cualquier duda. Pero, ¿qué preguntar a nuestro dentista?

¿Son mis rutinas adecuadas?

Como se ha dicho al principio del artículo, la higiene bucal es un 90 % de la salud dental. Para beneficiarnos de los mejores productos y técnicas, ¿qué mejor que preguntar a un profesional? Técnicas de cepillado, dureza de los distintos cepillos y su adecuación a nuestra boca, diferentes pastas dentífricas y su adecuación a distintos problemas (blanqueado, gingivitis, sensibilidad dental), hilos dentales, colutorios, limpiezas profesionales. Todo ello puede ser consultado sin pudor al odontólogo, que estará encantado de informarnos acerca de las últimas innovaciones en cada una de las materias.

Cada paciente es un mundo, y lo es aún más en el caso de la odontología, donde cada dentadura es casi una huella dactilar. No hay que olvidar que su dentista conoce su boca mejor que nadie, pues posee información histórica, que le muestra los cambios y reacciones en diferentes periodos de su vida. Toda esta información convierte a nuestro dentista en la persona perfecta para realizar preguntas, que obtendrán una respuesta específica para nuestro caso y boca, es decir, plenamente adaptada a nuestras necesidades.

¿Existen nuevas soluciones?

La clínica de un dentista es un lugar que ha cambiado mucho en los últimos años. Diversas técnicas surgen casi a diario. Por ejemplo, diferentes tipos de implantes que usan distintas materias y técnicas pueden enfrentarse a viejos problemas con soluciones más duraderas, más eficientes y menos dolorosas que las anteriores. Si alguna vez pensó en los implantes dentales, debe saber que en la actualidad existen piezas confeccionadas en zirconio, diseñadas de forma única para cada paciente con técnicas informáticas y adaptadas a la tonalidad exacta del resto de su boda. En cuanto al blanqueamiento dental también surgen nuevas métodos y máquinas que mejoran el resultado, así como en ortodoncia o estética dental general. Estos son algunos ejemplos de nuevos procedimientos que quizá no conozca, pero cuyos resultados y precio pueden sorprenderle. Un intercambio de información abierto con su dentista puede ayudarle a conocer mejor cómo mejorar su dentadura.

Doctor, ¿qué tengo?

La boca es en ocasiones el espejo de la salud general de una persona. Muchos problemas de salud tienen su expresión, en forma de síntoma o signo, en la lengua y la boca. Así que podría sorprenderse de lo que un profesional atento puede llegar intuir que pasa en su cuerpo, tan solo examinando su boca. Infinidad de problemas nutricionales, por ejemplo, pueden ser detectados con un simple examen de las encías y la lengua, pero no solo eso. La osteoporosis o la diabetes también muestran signos en la boca. Así que si nota que su salud no es la que debería, hágaselo saber a su dentista y pregunte acerca de posibles causas, se sorprenderá.

Confíe en su dentista

Pero la confianza debe fluir en ambas direcciones. Muchos problemas físicos pueden afectar a la boca, así que el paciente debe comunicar a su dentista todos aquellos cambios que experimente en su salud. El uso de medicación, o problemas de salud como la osteoporosis son importantes para los profesionales de la odontología.

Debemos permanecer atentos a nuestra boca, pero no todo acaba ahí. Nuestro cuello, mandíbula e incluso el oído, pueden padecer problemas relacionados con nuestra boca, concretamente con nuestra forma de morder, así como la oclusión de nuestra boca. Todos estos problemas deben ser expuestos a nuestro dentista.